Ministerio de Cultura: ¿Cuáles son los avances y pendientes en industrias culturales a 10 años de su creación?

Una sensación agridulce se percibe cuando se conversa sobre los logros obtenidos por el Ministerio de Cultura (Mincul)próximo a cumplir 10 años de creación, en el área de industrias culturales. Sí, se han dado pasos a favor -los entrevistados no lo niegan- pero hay un peso muerto que no los deja avanzar: la falta de políticas culturales que den estabilidad y permitan construir planes a futuro. 

Es una historia ya contada: entran y salen ministros –solo 3 de 13, a la fecha, llegaron al año– lo que paraliza cualquier avance en cuanto a leyes y todo regresa a foja cero. “El problema es la fase de continuidad. El tema de ausencia política a nivel estatal es gravísimo porque nos somete al cambio de parecer de cada ministro. Esa inestabilidad nos está pasando factura ahorita“, señala Viana Rodríguez, socia fundadora de la consultora Cultura 360° especializada en industrias creativas.

Otras voces consultadas para este informe concuerdan: sin políticas, el Mincul no se terminará de consolidar. “Hay que hacer estrategias y políticas de desarrollo cultural sostenibles, sino siempre va a ser apagar incendios”, opina Mateo Chiarella, director y cofundador de Aranwa Asociación Cultural. “El Mincul no ha terminado de consolidar su liderazgo en el gabinete. Una debilidad presentada, en los últimos dos años, con un desfile ministros [el 30 de mayo asumió Alejandro Neyra] y sin llegar a consolidar políticas sólidas y transversales“, añade José Carlos Alvariño, director comercial de la editorial Peisa.  

Las últimas semanas, todos los focos han estado sobre el sector por el caso de Richard Swing. Una pena, para Viana Rodríguez, que “solo se le tome en cuenta cuando haya un escándalo”.

Mientras en otros países el Estado impulsa la economía naranja -las actividades asociadas a los bienes y servicios culturales- en el Perú la siguen viendo como la última rueda del coche. Esta se encuentra en la fase 4 de reactivación económica, y solo se mencionó al entretenimiento no a la cultura. “Cuando se den cuenta de todos los impactos [económicos y sociales] que puede tener la cultura en la sociedad, por fin van a tomar en serio al Ministerio de Cultura y no solo para escándalos“, recalca la abogada.

Tomemos unos minutos para ver más allá del caso Swing y analizar los logros y pendientes del Ministerio de Cultura. Si bien buscamos comunicarnos con un vocero del Mincul para sumar sus opiniones a este informe, no se obtuvo una respuesta.